
En la edición del domingo 31 de mayo, el programa Mesa Central de Canal 13 en su sección de análisis de la encuesta Criteria, ya anticipaba la tesis que la Cuenta Pública le serviría a este Gobierno (al igual que a otros) para subir en su aprobación. Efectivamente, no faltaba más, en la edición del domingo 7 de junio se señala que la aprobación del gobierno experimentó un aumento de 6 puntos. Bajo esa premisa central, el programa determinó las siguientes hipótesis generales:
1.- La Aprobación del gobierno se estabiliza en un 41%, sostenida por su éxito en el discurso de la Cuenta Pública, que le permite tomar el control de la agenda mediática y conectar nuevamente con la sensibilidad y percepción de la ciudadanía.
2.- Existe un empate del 40% entre las personas que creen que el Gobierno está siguiendo por un camino correcto en su gestión y entre aquellas que consideran que no va por el camino correcto, aumentando en este ámbito a un 26% las personas que “No Saben”.
3.- Atributos presidenciales como gestión de salud y educación muestran menos del 40% de reconocimiento en la población. Gestión de la seguridad aumenta a un 43%.
4.- 62% de las personas se muestra favorable a que el Registro de Vándalos incluya como sanción la pérdida de algunos Derechos Sociales. Adicionalmente plantean la tesis que la izquierda “pisa el palito” al oponerse al Registro defendiendo Derechos Humanos en contra de lo que dicen las encuestas. Al respecto, pero sin mayor desarrollo, vino una opinión de la panelista Alamos, indicando que la pena de muerte también es una medida con adhesión en la ciudadanía, pero inviable desde el punto de vista legal, haciéndose la pregunta ¿hasta qué punto el Gobierno se dispara a los pies con un proyecto que es efectista pero sin asidero legal?.
5.- El promedio de aprobación del Gobierno de las últimas 4 semanas se sitúa en el 38%, 20 puntos bajo su línea de votación que fue el 58%. Al respecto la Medición establece que entre los sectores proclives al Partido Libertario (71%) y Partido Republicano (74%) están cuadrados con el Gobierno y las personas proclives a Chile Vamos llegan apenas al 34% respecto de Aprobación a la Conducción del Gobierno.
LO QUE NO SE MIDE
1.- La Cuenta Pública terminó con un grito de “Mentiroso” por parte de un asistente, ubicado en la parte alta del Congreso. La Encuesta de medición, no establece una pregunta directa respecto a la confianza que se tiene en el Presidente, incluso cuando los atributos presidenciales de la propia medición, están en apenas un 40% de reconocimiento.
2.- La medición no incluyó preguntas respecto a la masiva marcha estudiantil que fue ampliamente cubierta por la Prensa Internacional, incluyendo la imagen de la estudiante de Derecho con su cara ensangrentada mientras era detenida, ni respecto de la Operación Tokio. Tampoco se preguntó explícitamente por medidas como el levantamiento del Secreto Bancario o la infiltración del Crimen Organizado en las estructuras financieras formales.
3.- La Medición no incluye la valoración que se tiene de la oposición por parte de la ciudadanía, pese a que en todo momento se sostiene que la oposición no existe y no es un contrapeso para el Gobierno, instalando la tesis que el Gobierno paga los costos en relación a sus propios errores.
TEMAS QUE SE LEVANTARON EN EL PROGRAMA, SIN ENCUESTA DE MEDICIÓN
En el segmento de comentarios de los panelistas, se mencionó el vídeo realizado por el Partido Socialista oponiéndose a la Reforma del Gobierno, en que indicaban que el Presidente Kast es un mentiroso. Se plantea que pese a la libertad de expresión, la acción debiera tener un costo para el Partido Socialista, indicando además que la Presidenta del PS, Vodanovic, se consideraba dialogante y moderada, y ahora se ha inclinado a las estrategias del “Manucherismo” más directas. Se indica con esto que se ve improbable una negociación de la Reforma del Gobierno con el Socialismo Democrático.
Respecto de la Operación Tokio, una opinión interesante vino desde la panelista Alamo, que sostiene que en esta Operación se ve lo complejo que resulta que el crimen organizado esté incrustado en el sistema financiero formal, lo que necesariamente lleva a la discusión del fortalecimiento de un Estado que sea capaz de fiscalizar y enfrentar la enorme acumulación de capital que tienen las bandas criminales.
LA MENTIRA COMO ESTRATEGIA POLÍTICA CUANDO SE ES GOBIERNO
Durante su discurso en la Cuenta Pública, el Presidente Kast señaló, al menos en tres oportunidades, que estaba diciendo la verdad. En las grandes líneas discursivas y por cierto en las claves de la generación de confianza, un líder no debería decir que lo que dice es cierto. Las personas que están seguras y cuentan con confianza simplemente hablan, exponen lo que tienen que decir y lo sustentan con los datos. Escuchar a un Presidente decir que lo que dice es cierto, termina tácitamente por reconocer que le preocupa y mucho que lo crean un mentiroso, como termina ocurriendo al final de la cuenta pública, cuando el ciudadano se lo grita desde las gradas. Desde allí, se abrió una caja de pandora que incluyó las marchas estudiantiles desfilando con su foto con nariz larga como Pinocho y diputados de diversos sectores interpelando los datos falsos en las comisiones del Congreso.
La pregunta de fondo que naturalmente nace es que, si puedo decir mentiras para ser electo, se puede controlar una elección, incluso ganarla, pero ¿es posible Gobernar manteniendo las mentiras y los slogan efectistas?.
Cerca de un 26% de la ciudadanía, según la medición de Criteria “No Sabe” si el camino del Gobierno es el correcto. Si investigamos más a fondo en este grupo de ciudadanos , debiéramos preguntarnos ¿ No se quiere saber, no se quiere ver o no me queda otra que aguantar estos 4 años, sabiendo que me equivoqué o peor aún que me mintieron?.
Esta semana, incluso desde el Ministerio de Cultura, manejado por un representante de la derecha más liberal, se ha dicho con prepotencia que “ganamos y se aguantan”.
En el Programa Mesa Central se menciona varias veces que el Presidente Kast es el más votado. Por esa misma razón, es que resulta llamativo, perder 20 puntos de la base de apoyo electoral, en apenas 90 días.
Observando el programa Mesa Central de canal 13 nos quedan debiendo las preguntas para medir la confianza en el gobierno, la credibilidad en el Presidente y la confianza o rechazo en la actuación de la oposición.
Finalmente, demás está decir que durante el programa no hay palabras, comentarios, ni menos análisis del panorama latinoamericano. Bolivia, Argentina y Ecuador, todos países con protestas e inestabilidad social, no ameritan opinión ni espacios para puntos de vista o criterios de exámen de la situación.
¿Qué piensa la ciudadanía de estos conflictos, qué sabe sobre la situación de estos países?
Aparentemente los editores de Mesa Central sienten que la ciudadanía chilena no necesita tener criterios ni menos opinión respecto a lo que sucede entre los vecinos del continente.
Observatorio de Medios ICAL
