Este domingo 16 de agosto, Mesa Central de Canal 13 presentó algunas novedades de la encuesta Criteria, incorporando análisis internacional y comunicacional sobre el Gobierno de Kast. Algunos de los datos mostrados esta semana son:
- La aprobación del Gobierno de Kast se estanca en 35 %, mientras que el rechazo se sitúa en 55 %.
- Mejorar la seguridad se consolida como la principal prioridad ciudadana, con un 28 %, seguida por mejorar la salud pública (16 %), generar más empleos y mejores sueldos (15 %) y reactivar la economía (12 %).
- Un 54 % considera que la gestión del Gobierno en materia de seguridad ha sido peor de lo que esperaba, frente a un 19 % que la evalúa como mejor.

Las premisas del panel de Mesa Central
Los panelistas situaron su análisis en el hecho de que la desaprobación no aumentó. Siguen en la tesis de que los malos números son buenos números porque no siguen empeorando. Sin embargo, no estuvo exento de sorpresa el hecho de que la encuesta Criteria se haya realizado durante el despliegue pirotécnico de la Operación Cancerbero y que, aun así, no mejoraran los números del Gobierno.
El panel también puso de relieve la crisis interna del oficialismo respecto de un eventual cambio constitucional, iniciativa que el presidente de la UDI, Ramírez, anunció, pero que no contaría con los votos de su propia bancada.
Lo que no se dice, no se mira o se mira para el lado
Sin credibilidad el show no surte efecto. La mentira tiene piernas cortas y la verdad siempre la alcanza, ese viejo refrán golpea hoy con fuerza al Gobierno, la falta de un plan en seguridad, reconocer que sigue el plan del Gobierno anterior e intentar culparlo, el nulo despliegue territorial en barrios críticos, pasan la cuenta. Pese a que se recurrió a una estrategia de marketing televisiva que siguieron los matinales de todos los canales de TV, el operativo contrasta con la realidad que se vive en los barrios críticos e incluso en las Regiones, donde la criminalidad está alcanzando localidades rurales del sur de Chile.
Desesperanza económica y de empleo, el Gobierno juega la carta de la seguridad para cambiar la agenda y desviar la mirada ciudadana en la crisis económica y de empleo. En la misma proporción que la seguridad, la economía de los hogares y el empleo ocupan la preocupación de las personas. El problema central es que existe un empobrecimiento real de las capas medias y a los hogares les cuesta llegar a fin de mes. La crisis es estructural y las propuestas y soluciones del Gobierno no están a la vista y sólo agudizarán el problema. Se esperaba de este Gobierno la creación de un millón de empleos y un crecimiento del 4%, eso no va a ocurrir ni siquiera en el mediano plazo. No importa cuanto se publiquen las cifras de IMACEC, en la práctica el bencinazo golpeó con mucha fuerza a los hogares chilenos y desaceleró la economía.
Ideología pura y dura. Otra promesa incumplida. Durante toda la campaña se acusó a la izquierda de su ideología y radicalismo, en contraste este Gobierno ofrecía pragmatismo, soluciones rápidas que llenaban de slogan los debates y se termina por ser y hacer un Gobierno ideológico, que fricciona al oficialismo. Se avanzó con una Reforma que beneficia a los grandes capitales y se generó una crisis de proporciones, se avanzó en la eliminación de Contribuciones en desmedro del Municipalismo, se avanza en una reforma que retrocede los derechos laborales, especialmente Ley 40 horas y Ley Karin, todas estas medidas son parte de la Constitución de los Republicanos rechazada por la ciudadanía y hoy como colorario se quiere iniciar un cambio Constitucional con el pretexto de la seguridad. Más ideológico aún, el hecho que se estén llevando las relaciones internacionales al eje del patio trasero de EEUU, que pese a algunas voces disidentes en el oficialismo, no sabemos o no creemos que se respetará la voluntad del pueblo chileno en neutralidad y lejanía.
Inexpertos y con sesgo de género
«Por la boca muere el pez». Se criticó tanto al Gobierno anterior por ser inexperto, por no trabajar lo suficiente y por su falta de prolijidad, que el desorden exhibido durante estos cinco meses de instalación del Gobierno le pesa aún más.
Las salidas de autoridades por casos de drogas, corrupción, proselitismo político, conflictos de interés, falta de probidad, acoso, maltrato laboral y abuso sexual se han producido a todo nivel y en todo el país.
Un punto importante de resaltar es la salida de Natalia Ducó del Ministerio del Deporte. No se debe a un simple error; es más grave aún que el uso de un auto fiscal para fines personales: se debe a que le mintió a la Contraloría en su respuesta al oficio enviado. A este desorden debemos sumar el hecho de que, cuando salen mujeres, no son reemplazadas por otras mujeres o, peor aún, son reemplazadas por hombres que asumen dos tareas ministeriales. Este Gobierno abrirá un flanco con las organizaciones de mujeres, porque, además, no se están pronunciando frente a los femicidios ni respecto de los proyectos de ley que afectan los derechos de las mujeres.
