Silencio ante el desplome en las encuestas, desregulación laboral y restitución de Baquedano

El seguimiento a la prensa hegemónica de este domingo confirma la función de trinchera ideológica permanente de El Mercurio y La Tercera. Ante el desgaste del gobierno de José Antonio Kast, los consorcios periodísticos ejecutan una operación de salvataje semanal. Tapan la crisis de legitimidad del Ejecutivo, reactivan el revanchismo oligárquico contra el ciclo popular y preparan las condiciones para una contrarreforma laboral a la medida de la gran patronal.

El cerco sanitario y la urgencia del capital

El Mercurio y La Tercera quebrantaron su diseño dominical al censurar el desplome del gobierno en los sondeos de opinión pública.

Las recientes encuestas marcan el punto más crítico de la administración, con un rechazo ciudadano en torno al 60% y un respaldo reducido al 29%. Este silencio mediático constituye una necesidad de sobrevivencia para la oligarquía. La prisa por ocultar el colapso resulta directamente proporcional a la urgencia por legislar: un gobierno sin viabilidad social resulta inútil para aprobar las reformas estructurales exigidas por el mercado. Por ello, los consorcios imponen un cerco sanitario, rellenando sus páginas con un entusiasmo corporativo fabricado en torno al “Chile Day” y a una supuesta “aceleración económica” empujada por 500 proyectos de inversión. Aíslan al régimen del repudio popular para sostener el mando de las cúpulas.

La ofensiva patronal antes del colapso

La urgencia económica del empresariado se materializa en el editorial de La Tercera, “El foco en la verdadera emergencia laboral”. Ante un desempleo cercano a los dos dígitos, el medio actúa como vocería directa de la gran patronal, eximiendo de toda responsabilidad al modelo de acumulación.

La maniobra consiste en culpar a la clase trabajadora de su propia cesantía, señalando la ley de 40 horas y las indemnizaciones por años de servicio como las barreras del bloqueo en la contratación.

Al calificar la creación gubernamental de 25 mil empleos como un simple “paliativo”, La Tercera traza la línea de exigencia: apuran una desregulación y flexibilización contractual profunda de manera inmediata, antes del hundimiento total del Ejecutivo y el cierre de la ventana legislativa.

Baquedano y el disciplinamiento preventivo

La extensa cobertura de El Mercurio al retorno de la estatua de Manuel Baquedano trasciende el mero revanchismo contra octubre de 2019. El tono celebratorio del editorial “Baquedano: imagen reveladora” constituye una amenaza en tiempo real.

La derecha utiliza la restitución de este bronce para enviarle un mensaje directo a los movimientos sociales y sindicales del presente. La prensa conservadora reduce la protesta ciudadana a un acto vandálico y, al mismo tiempo, advierte al país que el aparato represivo permanece intacto, cohesionado y legitimado para sofocar cualquier asomo de movilización germinado por la crisis económica actual. Constituye una declaración de pacificación forzada y disciplinamiento preventivo.

Inteligencia artificial: la nueva frontera de despojo

El capital prepara también el terreno para sus próximos ciclos de acumulación. La Tercera eleva a nivel de portada la “disputa ideológica por regular la IA en Chile”. Este encuadre evita deliberadamente la planificación estatal. Al presentarlo como un asunto exclusivo del libre mercado, la prensa hegemónica pavimenta el andamiaje legal y el sentido común necesarios para ejecutar la automatización y el reemplazo masivo de trabajadores sin contrapesos, desarticulando de antemano la resistencia sindical y negando cualquier debate sobre compensaciones sociales.

Blindaje institucional y neutralización del adversario

La pauta dominical atiende, finalmente, al ordenamiento interno. La Tercera expone el llamado de la senadora Paulina Núñez a cohesionar a las propias filas oficialistas y difunde la advertencia de Roberto Méndez sobre la incapacidad del gobierno para revertir el pesimismo.

En paralelo, defienden el cerrojo institucional: El Mercurio levanta al exministro Hernán Larraín para denunciar supuestas presiones en el nombramiento de magistrados, protegiendo celosamente el control conservador sobre el sistema judicial. Ambas portadas celebran con sincronía el retiro de Michelle Bachelet de la carrera por la secretaría general de la ONU tras “adversas votaciones preliminares”, maniobrando para liquidar rápidamente un foco de articulación política de la oposición.

El balance de esta semana en el Observatorio de Medios ratifica que los diarios duopólicos operan como un solo bloque estratégico. Censurar el desplome oficialista, apurar la liquidación de derechos laborales y erigir tótems autoritarios responde al diseño de una élite dispuesta a intervenir ferozmente para proteger sus privilegios materiales ante el resquebrajamiento de su proyecto político.

Observatorio de Medios ICAL