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El octubre chileno: ¿el neoliberalismo nace y muere en Chile?

¿Qué comenzó el 18 de octubre de 2019? Probablemente aún sea demasiado pronto para trazar una caracterización definitiva de qué fue lo que realmente ocurrió ese día, pero una cosa parece clara: la vida social y política de Chile cambió ese día para siempre. Ese 18 de octubre estallaron las movilizaciones más grandes, intensas y extensas del último tiempo.

 

Tal vez la metáfora que mejor dé cuenta del octubre chileno sea la idea de erupción volcánica. Fuerzas magmáticas que a simple vista no son observables hasta que su presión se hace insostenible, emergiendo hasta la superficie de un modo arrollador y altamente destructivo. Sin embargo, las erupciones volcánicas poseen al mismo tiempo una enorme capacidad modeladora, reconfiguran los paisajes políticos a su alrededor y sus sedimentos, una vez estabilizados, abonan zonas que se vuelven más fértiles para nuevos escenarios.

 

El 18 de octubre nace como un estallido, como una fuerza incontenible que sorprende, pero las fuerzas subterráneas que la activaron siempre estuvieron ahí. De hecho, varias son las explicaciones que se han esbozado sobre su origen: la desigualdad, el abuso, la falta de democracia y de derechos. Un rayado cerca de la hoy rebautizada Plaza de la Dignidad, sugería lo siguiente: “El neoliberalismo nace y muere en Chile”.

 

¿Cómo una movilización que surge a propósito del alza de la tarifa del metro en 30 pesos podría dar origen a un cuestionamiento del modelo económico que transformó a Chile en su principal laboratorio? “No son 30 pesos, son 30 años” han respondido los manifestantes, o sea, el alza del transporte permitió la eclosión de un descontento que se venía larvando desde hace mucho tiempo. Con los 30 años, se hace referencia y se cuestiona a la post-dictadura y al arreglo inter-elites que le dio estabilidad al país, a cambio de la mantención sustantiva precisamente del modelo económico y de la institucionalidad política que lo resguardaba, siendo su principal expresión la Constitución Política del 80.

 

No por ello, el alza deja de ser considerable, si se la mira en términos acumulativos, las alzas sucesivas habían transformado al Metro de Santiago y al transporte público en general en uno de los más costosos de la región, representando una parte significativa del gasto de los trabajadores chilenos.

 

Por Alexis Cortés

Doctor en Sociología y académico

 

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